Hemos crecido buscando la individualidad a través de la comparación y eso no ha llevado a participar en una sociedad que admira la productividad en detrimento de la creatividad, que premia el beneficio sin poner atención en el proceso.
Aun estamos a tiempo de dar un giro a nuestra forma de vivir la vida. Podemos cambiar, podemos formar parte de una sociedad equilibrada y amorosa que vele por el crecimiento de los valores que van unidos al bienestar común.
Salgamos de la deshonestidad, la soberbia, los privilegios y entremos en el bien común, un espacio en el que todos somos necesarios, valiosos y verdaderamente iguales. El respeto es la llave.
Con una mirada a nosotros mismos que nos devuelva una pregunta:
¿Cómo puedo trabajar por el bien común?
En la responsabilidad de tus actos invita al respecto como bandera, y a la humildad como espíritu, ambos darán como fruto satisfacción que rebosará de ti sin esfuerzo abonando el espacio del bien común, creando felicidad. Pues observando lo que ocurre sin juicios, viviendo respetando y respetándonos, creamos una vida plena.
Aun estamos a tiempo de dar un giro a nuestra forma de vivir la vida. Podemos cambiar, podemos formar parte de una sociedad equilibrada y amorosa que vele por el crecimiento de los valores que van unidos al bienestar común.
Salgamos de la deshonestidad, la soberbia, los privilegios y entremos en el bien común, un espacio en el que todos somos necesarios, valiosos y verdaderamente iguales. El respeto es la llave.
Con una mirada a nosotros mismos que nos devuelva una pregunta:
¿Cómo puedo trabajar por el bien común?
Empezando por ti, tú eres el centro del bien común, tú irradias y formas parte de un todo maravilloso que tiene su origen en tu forma de mirar la vida, tus pensamientos y tus actos.
En la responsabilidad de tus actos invita al respecto como bandera, y a la humildad como espíritu, ambos darán como fruto satisfacción que rebosará de ti sin esfuerzo abonando el espacio del bien común, creando felicidad. Pues observando lo que ocurre sin juicios, viviendo respetando y respetándonos, creamos una vida plena.