Mirar para ver
Cuando nuestros ojos ven, tenemos una impronta de luces y sombras, que nuestro cerebro procesa de forma automática, devolviendonos una imagen, que rápidamente se tiñe de recuerdos para cuidarnos con esa visión y defendernos, para producir un supuesto control o estabilidad y por ende, supervivencia.
Mantener y traspasar esos instantes sin reaccionar a este proceso nos lleva a mirar, estar presentes y seguir recibiendo esa luz y esa sombra de forma abierta sin filtro, permitiendo que se conforme y se defina per se.
La mirada de unos ojos llenos de odio odia,
La mirada de unos ojos llenos de amor ama.
¿Cómo cambiar nuestra mirada?
Con presencia, tomando los recuerdos como pasado y los miedos como futuro.
Lo que ocurre aquí y ahora es todo lo que necesito mirar para ver.
Evita pasar de la mirada a la evaluación y sin querer al juicio o prejuicio y por hábito a la condena. Estemos presentes.
Pues es ahí, cuando encontramos la palabra que define, "el juicio y la condena", que nuestra mente nos muestra como resumen de la mirada, que parece que nos calma, cuando nos perdemos dentro de nuestro pasado y nuestro futuro, olvidando ser posiblemente nuevos.
Entonces recuerda no juzgar, ante la evaluación detente, continúa en la observación, así nacerá de ti una nueva mirada, aceptando lo que es y así por fin, ver.
Cuando nuestros ojos ven, tenemos una impronta de luces y sombras, que nuestro cerebro procesa de forma automática, devolviendonos una imagen, que rápidamente se tiñe de recuerdos para cuidarnos con esa visión y defendernos, para producir un supuesto control o estabilidad y por ende, supervivencia.
Mantener y traspasar esos instantes sin reaccionar a este proceso nos lleva a mirar, estar presentes y seguir recibiendo esa luz y esa sombra de forma abierta sin filtro, permitiendo que se conforme y se defina per se.
La mirada de unos ojos llenos de odio odia,
La mirada de unos ojos llenos de amor ama.
¿Cómo cambiar nuestra mirada?
Con presencia, tomando los recuerdos como pasado y los miedos como futuro.
Lo que ocurre aquí y ahora es todo lo que necesito mirar para ver.
Evita pasar de la mirada a la evaluación y sin querer al juicio o prejuicio y por hábito a la condena. Estemos presentes.
Pues es ahí, cuando encontramos la palabra que define, "el juicio y la condena", que nuestra mente nos muestra como resumen de la mirada, que parece que nos calma, cuando nos perdemos dentro de nuestro pasado y nuestro futuro, olvidando ser posiblemente nuevos.
Entonces recuerda no juzgar, ante la evaluación detente, continúa en la observación, así nacerá de ti una nueva mirada, aceptando lo que es y así por fin, ver.
